En 4to de secundaria toda mi
promoción empezó a participar en el proyecto de Ciudad de Dios. A lo largo del
año pude acostumbrarme y pensar: "Podré seguir haciéndolo bien en
5to". Luego de unas merecidas vacaciones, volvía al colegio pensando en
qué proyecto llevaría a cabo este año, con que tutor y qué tan difícil podría
ser.
Algo que a todo el grado nos
afectó fue el cambio de salones. Durante el 2015 varios profesores nos repetían
constantemente que los salones serían los mismos para el año siguiente, y
nosotros al creer esto nos acostumbramos a trabajar con nuestros compañeros, a
pensar que junto a ellos finalizaremos el colegio. Sin embargo el primer día
del año nos dimos cuenta de que los salones eran diferentes, y a pesar de que
aún tengo algunos de mis compañeros de 4to A en mi salón actual, sabía que no
sería lo mismo. Tendríamos que formar una vez más una última comunidad para
poder realizar el proyecto Ciudad de Dios este año.
Acostumbrarme a mis compañeros de
salón no fue difícil. En realidad, durante 4to de secundaria pase una gran
parte del tiempo con ellos ya que eran de mi salón de inglés. Era una pequeña
ventaja que teníamos para poder establecer mejores relaciones. Al nuestro
actual tutor, Ángel Chiri, ya lo conocíamos por habernos enseñado el curso
de Investigación en 3ro de secundaria. Esta vez tendríamos oportunidad de saber
cómo es ser sus tutoriados.
Entonces llegaba el momento de
iniciar, a pesar de tantos cambios. Como muchos compañeros habían desarrollado
proyectos CAS durante vacaciones, teníamos muchas ideas de lugares dónde
podríamos realizar nuestro proyecto. Fueron varias clases y minutos de tutoría
en los que pensábamos en el lugar que visitaremos, hasta que un día el
profesor Piero Vinces nos dio la idea de visitar la “Casa Ronald McDonald”, una
casa que sirve como un hogar temporal para familias con niños que tienen tratamientos
médicos que no les permiten poder alejarse mucho del hospital. Decidimos elegir
este lugar y el profesor Piero se encargó de los asuntos administrativos
mientras que nosotros deberíamos pensar en qué actividades realizar y cómo
recaudar fondos para ello.
La demanda de los productos o servicios es crucial para el éxito de una
recaudación de fondos
El salón decidió que realizaría
venta de alimentos y lavado de autos para recolectar dinero. Esto se dividió en
dos fechas: la primera, el día de la eucaristía familiar, un equipo de personas
se dedicaría a lavar autos mientras que otro, terminada la misa, vendería
pequeñas meriendas a los asistentes. Decidimos hacer esto porque en un evento
matutino siempre hay oportunidad de vender comestibles, y cómo algunas personas
traen sus autos, les podrían parecer conveniente un lavado. La segunda fecha fue durante el taller de
padres, sólo hubo venta ya que aprovecharemos el hambre que tienen algunos
padres de familia al tener que asistir al colegio en las noches. Ambas fueron
un éxito y el salón pudo obtener una buena cantidad de dinero.
Después de las ventas, vendría
nuestra primera visita al lugar. Esta se realizó el jueves 7 de abril.
Aprovechamos que nuestra hora de Ciudad de Dios era la última en nuestro
horario para poder salir a esa hora y volver más temprano. Al llegar nos habló
una encargada de la casa y nos contó sobre la historia de su fundación hasta
datos técnicos de la casa, como el número de niños alojados, el promedio de
niños por mes, el número de camas disponibles, etc. Luego nos dio un breve tour
por la casa, mostrándonos lugares como el comedor, el salón de juegos de los
niños, y el área de las habitaciones de los huéspedes.
¿Cómo influye la presencia de los padres durante la enfermedad de un
hijo?
Al conocer la casa, me alegré de
que puedan existir lugares como ese en todo el mundo ya que cumple con una
tarea muy importante en la rehabilitación de los hijos enfermos: la presencia
de los padres. Durante la visita nos dijeron que ante una enfermedad los padres
deben acompañar al hijo, ya que esto los favorece psicológicamente y es parte esencial
en el tratamiento de una enfermedad. Si los padres estuvieran ausentes el hijo
podría empezar a sentirse mal emocionalmente y esto lo puede llevar a empeorar
su condición.
Pronto realizaremos la primera
actividad de nuestro proyecto: una fiesta infantil en la casa. En el lugar se
celebra una fiesta al mes para todos los niños que cumplieron años. Para cada
visita podrán ir máximo 8 alumnos, así que en las próximas visitas los que vayan
no podrán ser los mismos. Aunque sólo participan 8 personas directamente, todo
el salón aporta a la actividad con los preparativos. Durante las clases hemos
hecho listas de lo que se debe tener y las actividades a realizar. La mayoría
del salón colabora haciendo donaciones de la comida, los utensilios, alguna pequeña
decoración y la animación, de esa manera podemos ahorrar los fondos recaudados
para cuando nos falte algo con urgencia.
Pienso que hasta ahora el
proyecto está yendo muy bien. Como salón hemos podido relacionarnos mejor y con
varias actividades dar buenos frutos. Espero que cada vez sigamos cumpliendo
con nuestro objetivo de ayudar a los que más lo necesitan.
Experiencias trabajadas:
1. SE COMPROMETE Y ESFUERZA: A
veces otras obligaciones que consideramos “más importantes” pueden hacer que
nos alejemos de involucrarnos en el proyecto. Durante el año pasado me sucedió
muchas veces, pero cada vez busco poder ayudar más en él. Pienso primero en qué
beneficios podrá traerle el proyecto a nuestros receptores y eso me da ganas de
participar.
2. ORGANIZA ACTIVIDADES: Siento que
todo el salón fue quién se encargó de planificar todo y el tutor sólo nos dios
pautas y algunas sugerencias. Me pareció bien esto ya que nos da más autonomía
y puede desarrollar en liderazgo en algunos.
3. TRABAJA EN COMUNIDAD: El hecho
de haberme adaptado rápidamente a una nueva comunidad luego de haber tenido
expectativas diferentes e incluso disgusto por el salón nuevo me parece algo
positivo porque con este salón trabajaré todo el año y hasta ahora todo lo que
vamos realizando parece dar buenos resultados

