domingo, 13 de noviembre de 2016

Bitácora N° 4: El final

Ya al empezar el 4to bimestre todavía no asimilaba que el año estaba por concluir y con él nuestro proyecto, en el momento que escribo esta bitácora me doy cuenta de que quedan sólo 24 días para el fin de las clases. Luego de tantos meses tendremos que despedirnos de la casita, pero no sin realizar actividades finales.

Teníamos que organizar una actividad que nos dé una cantidad de fondos significativa. Las ventas en la entrada o lavado de autos ya no podrían ser una opción, ya que además de dar poco dinero se acercaba el 4to bimestre donde muchos compañeros estarían ocupados con las evaluaciones del Bachillerato Internacional y los ingresos a las universidades. Por sugerencia del profesor Piero Vinces todo el salón acordó que se realizara una pollada delivery a fines de bimestre. Cada uno debía traer un pollo trozado, además de otros ingredientes o utensilios (yo me encargué de los cubiertos). También se dividió al salón en equipos de cocina, empaque y delivery. Todo esto fue dicho con semanas de anticipación.
Debido a que el proceso de cocinar los pollos es algo extenso, se estableció que un día antes de la pollada (sábado 24 de septiembre) todos debían llevar lo que les correspondía, para aderezar el pollo y que al día siguiente vayan con las manos libres para ayudar. Llegó el día de la pollada, y desde temprano (9 am) varios fueron a ayudar hasta que finalizó a las 3 pm. Hubo algunos inconvenientes, como la ausencia de algunas personas o las cosas que les correspondía traer. A pesar de esto la pollada fue un éxito, recaudamos los suficientes fondos para las próximas 2 salidas.

Luego de esa actividad siguieron las 2 visitas a la casa Ronald McDonald. Según lo que nos contaron estas fueron exitosas, sin embargo, en la segunda (que tuvo como temática Halloween) se gastó más de lo esperado debido a la inversión en disfraces, lo que nos sirvió para aprender a organizar mejor el dinero a pesar de que haya abundancia. Para la última visita que tendremos se ha planeado ir el 9 de diciembre a decorar la casa para navidad. Esta será nuestra última visita como salón, lamentablemente no podré relatar los resultados en una próxima bitácora, pero tengo fe en que saldrá de lo mejor.

La experiencia es un fruto de la elaboración de proyectos

Durante las actividades de este último periodo y de todo el año, siempre hemos aprendido algo. Al desarrollarlas vemos en qué nos equivocamos y cómo podemos mejorarlo para la próxima vez. Un ejemplo fue el de la penúltima fiesta. El salón era consciente de que no hubo mucha organización. Otros voluntarios de la casita se lo hicieron saber a nuestros compañeros cuando fueron a la fiesta. Por eso decidimos que tendríamos que tener el plan preparado con muchas semanas de anticipación, para evitar momentos incómodos.

¿En qué medica predomina el dinero en un proyecto social?

Lo que nos permitía hacer todo era el dinero, si lo teníamos recién podíamos empezar a planear una actividad y ajustar los materiales necesarios al presupuesto. Me doy cuenta de que el dinero es tan importante como otros factores que permiten realizar una buena labor social. Obviamente se puede hacer algo con donaciones, pero los fondos pueden ser de gran ayuda y mejorar los resultados.


Experiencias de Ciudad de Dios:

1.            CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: En estos últimos meses aprendí que puedo ser muy efectivo en actividades mayormente en equipo, aunque también me di cuenta que prefiero ser parte de uno en vez de liderarlo. A pesar de eso logré ponerle empeño en todas las actividades que participé.

2.            TRABAJA EN COMUNIDAD: Como siempre estas últimas actividades requirieron de trabajo en comunidad. La pollada fue algo más especial, ya que TODO el salón estaba involucrado y tuvimos diferentes tareas. Ya hemos organizado la última visita a la casita (para decorarla), y espero que al ser nuestra última salida como comunidad podamos seguir cumpliendo con esta experiencia.

Evidencia fotográfica: